Me piro, vampiro
Cuento Cosas se muda (y no es a un chalet en la playa).
Hoy te escribo desde Tarifa. Ya me gustaría mudarme aquí, pero no.
La mudanza es otra: dejo Substack.
Voy al grano. A partir de ahora enviaré la newsletter desde otra plataforma. No te voy a aburrir con los motivos técnicos porque sé que te dan igual; lo importante es que el domingo que viene el salseo profesional y mis historias cambian de dirección.
Si ya recibiste por mail el “Cuento Cosas” de la semana pasada, no hace falta que hagas nada. Ya estás dentro.
Pero si eres del team follower en Substack y no te has suscrito a la lista, o si hace tiempo que no recibes mis correos en tu buzón, tienes que apuntarte aquí:
Si decides no moverte, aquí se acaba nuestra relación dominical. De vez en cuando me asomaré por aquí, pero lo bueno, las movidas domingueras, solo llegarán al buzón de quienes estén en la nueva lista.
Tú eliges: o te vienes o te lo pierdes.
Mònica.
P.S. Gracias por estos años. Ha sido bonito, pero necesito un cambio. Una casa nueva. Más amplia, más luminosa, más mía.
